Haz mascarillas naturales para tu cara

Si estás en cuarentena y quieres seguir cuidando de tu cara, aquí te mostraremos cómo hacer mascarillas naturales para tu piel. ¡Entra y consiéntete!

Si estás en cuarentena y quieres seguir cuidando de tu cara, ¡esto es para ti! A continuación te mostraremos cómo hacer mascarillas naturales para tu piel, dependiendo algunas características:

Antes de todo, aquí te mostramos los beneficios de exfoliar tu piel.

Beneficios de exfoliar la piel

Infografía de la importancia de exfoliar la piel

Un consejo que podemos darte es que no hagas esto con regularidad, es mejor dejar descansar a tu cara por 3 o 5 días después de exfoliarla.

Ahora sí, pasemos a las mascarillas naturales que tenemos para ti:

Para piel seca

Mascarillas naturales para piel seca

Los signos visibles, como la rojez o incluso la inflamación, además de la sequedad, asociada a la aspereza o la piel descamada, son especialmente evidentes y usando esta mascarilla 2 veces por semana, verás mejoras en tu piel.

Para piel normal

Mascarillas naturales para piel normal

Los ingredientes de estas mascarillas que te sugerimos son para cuidar tus niveles de ph y puedes usar estas mascarillas naturales con regularidad pero por la noche. ¡No queremos que después te aparezcan manchas en tus mejillas!

Para piel grasa

Mascarilla para piel grasa

Para esta mascarilla bate las claras en un recipiente y agrega un par de cucharadas de copos de avena y una de miel.

Aplica la papilla en el rostro y deja durante 20 minutos. Es de las mascarillas naturales perfectas para eliminar brillos y combatir la piel grasa.

Para piel mixta

Mascarilla para piel mixta

Si tienes la piel mixta, te compartimos los ingredientes de diferentes mascarillas naturales para este tipo de piel, las cuales te ayudarán a limpiar los poros de la zona «T» e hidratarán las partes más resecas de tu cara.

¿Ya conocías estas mascarillas naturales para cuidar de tu cara? Esperamos que tengas los resultados que tanto quieres y deseas, pero eso sí, recuerda que dependiendo tu tipo de piel, es la frecuencia en la que deberás usarlas en tu rostro para evitar infecciones o reacciones alérgicas.